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Sunday, March 10, 2013

Lula: "Hay que entender el significado de Chávez en la política nacional e internacional"





Cuando los ecos de la voz del vicepresidente Nicolás Maduro apenas se apagaban, diciendo haber recibido la información “más dura y trágica que podamos transmitir a nuestro pueblo”, mientras miles de personas y una treintena de jefes de Estado y de gobierno rendían un último homenaje a Hugo Chávez, en Caracas, su colega, el expresidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, en un artículo publicado en el New York Times el 6 de marzo, advertía: “tenemos, primero, que entender el papel de Chávez, tanto en el contexto político interno, como internacional. Solo entonces podremos definir las tareas pendientes, solo así podremos consolidar los avances hacia la unidad internacional logrados en la década pasada” en la región.

El escenario

La dimensión del acontecimiento quedó reflejado en la ceremonia oficial celebrada el viernes, 8 de marzo. El desfile de gobernantes latinoamericanos y del Caribe (prácticamente todos), las delegaciones extra regionales, la presencia del príncipe Felipe, así como la inexpresiva delegación de los Estados Unidos, encabezada por su encargado de negocios en Caracas, mostraba una cara de ese escenario político al que se refería Lula.

Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Cuba, Ecuador, México, Perú, Uruguay, República Dominicana y Nicaragua se sumaron al luto que vive Venezuela. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff decretó tres días de duelo nacional, igual que el Gobierno de Uruguay, que en una resolución destacó que la muerte de Chávez enluta a toda la comunidad internacional.

Esa gran excitación parecía solo el reflejo de lo mucho que está en juego en este escenario de crisis mundial, en el cual el proceso encabezado por Chávez, en Venezuela, no es una pieza menor, como quedó en evidencia también en la reacción de los medios de comunicación.
Una avalancha de información copó, durante varios días, los espacios de prensa, no solo en América Latina. Fue quizás en España donde los principales medios escritos y la televisión arremetieron de forma más unánime contra el gobierno venezolano, de la que la última afirmación del muy conservador diario ABC, sugiriendo que Chávez habría muerto en La Habana, era solo una pieza más de una campaña bien orquestada durante los tres meses finales de vida del presidente venezolano.

Apuesta conservadora española que repite la otra, hecha hace ya algo más de diez años, en abril del 2002, por el gobierno de José María Aznar, cuando apoyó al golpe militar contra Chávez (como puede verse en documentos de la época).

Vicenç Navarro, profesor en universidades españoles y estadounidenses, apuntaba a los que critican la calidad de la democracia en Venezuela, refiriéndose a la española: “Uno de los indicadores de la escasa calidad de la democracia española es la limitadísima diversidad ideológica” en sus medios de mayor difusión.

El codirector del Center for Economic and Policy Research, en Washington, Mark Weisbrot, recordaba –a respecto del tratamiento de algunos medios a Chávez– una frase del filósofo inglés, Bertrand Russel, a respecto de Thomas Paine, uno de los “padres fundadores” de los Estados Unidos: –No era perfecto, pero fue por sus virtudes que lo odiaron y calumniaron con éxito.

Otro mundo (el escenario regional)

La Venezuela de Chávez “fue un referente principal en el viraje político ocurrido en la última década en América Latina, con el surgimiento de gobiernos que, con distintos matices y actitudes –la Argentina de los Kirchner-Fernández, el Brasil de Lula-Rousseff, la Bolivia de Evo Morales, el Ecuador de Rafael Correa, la Venezuela de Hugo Chávez–, han resuelto hacer realidad el principio de soberanía y han emprendido un realineamiento regional sin precedentes que busca la integración latinoamericana con superación de la miseria y las desigualdades sociales compartidas, y que han constituido un contrapeso necesario a la proyección hegemónica Estados Unidos en la región”, señaló el diario mexicano La Jornada en editorial.

Ese afán de unidad regional que destacó Lula fue la impronta de la gestión de Chávez. En ese camino hacia la unidad –afirmó– “hemos llegado a un punto de no retorno”
Lula recordó el papel de Chávez en la creación de Unasur, en 2008, y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), así como del Banco del Sur, institución financiera independiente del Banco Mundial y del Banco interamericano de Desarrollo (BID). Del mismo modo, en la Celac, no participan Estados Unidos ni Canadá.

Ese cambio fue destacado también por Vicenç Navarro, quien recordó que durante años América Latina ha estado gobernada por gobiernos neoliberales “que expandieron la pobreza de sus poblaciones de una manera muy notable”. Ello provocó una oleada de protestas “que conllevó el establecimiento, por medios democráticos, de gobiernos reformistas de izquierda, no sólo en Venezuela, sino también en Ecuador, Bolivia, Argentina y Uruguay, entre otros (que aparecen como las bestias negras), y que elección tras elección continúan siendo reelegidos”.
Casi todo lo auspiciado por Bush “fue rechazado por Chávez”, como ocurrió con el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), descartada durante la Cumbre de las Américas de Mar del Plata (Argentina) en 2005, sustituida después por la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).

Lula no mencionó Petrocaribe, ni la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), quizás la iniciativa con el más claro sello de Chávez, que ha dado asistencia a países como Cuba, Bolivia y Nicaragua, entre otros, e integrada, además, por Ecuador, Antigua y Barbuda, Dominica, Santa. Lucia, San Vicente y Suriname.

Pero la influencia de Chávez no se hizo sentir solo en el contexto multilateral, sino que también fue reconocida en las relaciones bilaterales. Por algo el presidente colombiano, José Manuel Santos estuvo presente en Caracas, precisamente cuando se desarrollan negociaciones de paz con las FARC en La Habana. El representante a la Cámara, Iván Cepeda Castro, destacó, “entre sus grandes contribuciones, la incansable búsqueda de paz en Colombia”.

La otra cara de ese escenario regional es la de los críticos que han visto, en su muerte, una nueva oportunidad para avanzar sus intereses.

La congresista cubano-americana Ileana Ros-Lehtinen (R-FL), Presidente del subcomité del Medio Oriente y África del Norte, afirmó que “la muerte de Chávez trae la oportunidad a Venezuela para resurgir de este régimen opresivo y restaurar la democracia al pueblo venezolano”. Y agregó: “Ahora está en manos del pueblo venezolano redefinir y reconstruir su país cómo un estado pacífico, democrático, y próspero; libre de la opresión de Chávez”, como si durante estos 14 años no se hubiesen celebrado elecciones periódicas en Venezuela, en las que Chávez fue siempre reelegido.

A su voz se sumaron otras. El diario catalán La Vanguardia destacó la
representante demócrata por Nueva York, José Serrano, quien colgó el siguiente mensaje en su cuenta de Twitter: "Hugo Chávez era un líder que entendía las necesidades de los pobres. Su cometido era dar poder a los sin poder. D.E.P. señor presidente".

Otros republicanos, como el presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara Baja, el congresista por California Ed Royce, emitió un comunicado en el que acusaba a Hugo Chávez de ser un “tirano que forzaba al pueblo de Venezuela a vivir en el miedo. Su muerte merma la alianza de líderes izquierdistas anti EEUU en Sudamérica. ¡Qué alivio!", manifestó.

Lo cierto es que, en medio de la crisis económica y de la otra, aun más profunda, de un modelo neoliberal privatizador cuyas consecuencias se hacen cada vez más evidentes, la oposición venezolana tendrá que buscar su propio camino, en una Venezuela donde el actual gobierno tiene mayoría legislativa y controla 20 de las 23 gobernaciones.
En América Latina, esa ofensiva conservadora se expresa en la línea de acusar a Cuba y Venezuela de interferencia en los asuntos internos de los países, como lo hizo el exsenador Filemón Escobar, en Bolivia. Fundador del Movimiento al Socialismo (MAS), Escobar representa hoy otro punto de vista y afirma que la influencia venezolana y cubana “está distorsionando la plataforma que obtuvo la primera elección de Morales en 2006”. “Esto ya no es un proyecto boliviano. Es la política de la división, de enfrentar a un boliviano contra otro boliviano. Esto es lo que hemos aprendido de los modelos 'socialistas' cubanos y venezolanos”, declaró Escobar, quien fue expulsado de MAS.

"Parecen exageradas las noticias de que una ausencia de Chávez tendría reflejos en toda Suramérica, donde casi todos los Gobiernos son de centroizquierda" y "fueron elegidos por razones estrictamente nacionales, no por la influencia del líder venezolano", opinó al respecto la analista brasileña Tereza Cruvinel, en un artículo publicado en la prensa de su país.

Elecciones

La muerte de Chávez antes de asumir su nuevo mandato obliga a elecciones dentro de 30 días, según la constitución venezolana, lo que todos consideran como el primer desafío para probar la solidez del proceso de cambios promovido por el mandatario fallecido.

La ausencia definitiva del mandatario venezolano –dijo un editorial del diario mexicano La Jornada– “plantea una disyuntiva entre la continuidad o no del proyecto de transformación política, económica y social iniciado hace casi 14 años, que marcó un parteaguas en la historia de ese país y de la región”.

Maduro, de 50 años, será el candidato oficialista para estas elecciones presidenciales, probablemente contra el líder opositor Henrique Capriles, de 40 años, derrotado por Chávez en las elecciones del 7 de octubre pasado y actual gobernador del estado de Miranda.
El candidato oficialista quedó definido por el mismo Chávez quien, antes de partir para su último viaje a La Habana, en diciembre, dejó claramente designado a Maduro como el representante del actual partido gobernante.

Pese a esto, algunos medios promueven una permanente discusión sobre las relaciones entre Maduro y el presidente de la Asamblea Legislativa, Diosdado Cabello, que les parece la puerta de entrada más fácil para tratar de quebrar la unidad del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), hasta ahora sin éxito.

Por su parte, los opositores de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) apuran su estrategia electoral. Hay consenso de que Capriles es el único candidato posible, pero aún quedan detalles por negociar, escribía, desde Caracas, Daniel Lozano, para el diario La Nación, de Buenos Aires,
Pero la Mesa enfrenta también sus problemas. La lectura, la semana pasada, de un comunicado de la organización “mostró la intención de soldar, aunque sea momentáneamente, la fractura abierta entre Capriles y su partido, Primero Justicia, y varias de las organizaciones de la ‘vieja’ Venezuela”, como los socialdemócratas y socialcristianos de AD y Copei”.

La MUD espera el mejor momento para presentar a su candidato para las elecciones, que deben realizarse en abril. “Los partidos quieren más presencia en la campaña y también que Capriles asuma un compromiso de no reelección”. También estarían negociando presentarse en una boleta única, y no como en las pasadas elecciones, cuando los electores tenían un solo candidato representado en varias tarjetas electorales.

En el escenario militar

En enero se empezó a hacer público el debate sobre el escenario militar en la política venezolana. Ya la situación de Chávez se había complicado y los resultados de su cuarta operación eran inciertos, de pronóstico difícil.

El 6 de enero, en un artículo titulado “El partido militar: garante de la unidad revolucionaria bolivariana”, Humberto Trómpiz, un académico venezolano, planteó el tema, sobre el que volvió en artículos posteriores. En uno de esos artículos, publicado a fines de febrero, recordó que, en el discurso de Angostura, Bolívar “dejó claramente establecido que sería el partido militar patriota el que estaba llamado a conducir el destino político de la naciente república”.
También en la oposición se levantaron voces en el mismo sentido, expresadas en un editorial de la página “Analítica” el mismo 6 de enero, titulado “La suerte está echada: el fin de la República”.

Escrito después de la abrumadora victoria del gobierno en las elecciones municipales, donde conquistaron 20, de 23 gobernaciones, “Analítica” planteó que era “fundamental organizar una nueva estructura política en la que las diversas fuerzas existentes se unan bajo una sola dirección colegiada y designen al líder que ha de conducirlas en larga y cruenta lucha por restablecer un orden democrático en Venezuela”. Días después, en otro artículo, se preguntaba: “¿Qué más va a esperar la MUD?”, la Mesa de Unidad Democrática en que se organizó la oposición para enfrentar las elecciones. Ahí decía: “Hay que preparar desde ya un plan A, B y hasta C que deba prever, entre otras, un esquema organizativo adaptado a las circunstancias cambiables”

Las elecciones municipales –decían– “son claramente importantes en un régimen democrático , pero ¿acaso estamos viviendo en un estado de normalidad democrática?”

Los militares en el escenario

La oposición amenazaba con ir a un “paro cívico” el 10 de enero (día en que Chávez debería asumir su nuevo mandato). Finalmente, no lo pudo realizar, pero ya los planes “B” y “C” estaban en marcha.

Fue en ese contexto que la agencia de noticias AP fue a buscar al general retirado Raúl Baduel, exministro de Defensa del gobierno de Chávez, de quien fue uno de los más cercanos aliados desde los inicios políticos del presidente ahora fallecido, condenado en un juicio en el que fue acusado de corrupción. Carismático, de larga trayectoria dentro del ejército, donde recorrió todos los escalafones, el general Baduel tendrá, sin duda, alguna influencia entre sus pares.
Desde la cárcel de Ramo Verde, Baduel dio a conocer su punto de vista sobre la situación política del país. La entrevista fue publicada por el diario “El Universal” el 21 de enero, bajo el título “Baduel: Venezuela tiene un futuro incierto ante la salud de Chávez”.

"Se acentúa cada vez más en nuestro país la deplorable situación de degradación de la institucionalidad democrática”, dijo en la entrevista. Y agregó que, a pesar de los "dislates'' del Alto Mando, confía en que "no representan a la mayoría'' de la Fuerza Armada, que está integrada por 134 mil uniformados.

La presencia militar volvió a aparecer en el escenario el mismo día de la muerte de Chávez, cuando el gobierno venezolano expulsó a un agregado militar de la embajada norteamericana en Caracas, el coronel David Delmonico. El Pentágono confirmó discretamente que el coronel ya estaba de regreso, pero no hizo comentarios. Un segundo militar, David Kostal, fue también expulsado, ambos bajo la acusación de haber contactado de forma irregular a militares venezolanos.

Maduro afirmó que el agregado aéreo militar estadounidense se había dado a la tarea “de buscar militares activos para, primero, investigar la situación de la Fuerza Armada y, en segundo lugar, para proponerles proyectos desestabilizadores, para conectarlos con los proyectos desestabilizadores". La Casa Blanca lo desmintió.

Ese mismo 5 de marzo el ministro de Defensa venezolano, almirante Diego Molero, expresó, en una cadena de radio y televisión, que "la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, garante de la Constitución, leyes y reglamentos, se hace eco a ese llamado de unidad, empezando por nosotros mismos".

Quedaba claro que también en este terreno se disputan posiciones.

Escenario económico

El otro escenario del conflicto es el económico. Una afirmación que explica la naturaleza del conflicto es la siguiente: –La promulgación de una ley de hidrocarburos en el 2001 obligó a todas las transnacionales interesadas en explotar crudo a participar en calidad de socias minoritarias de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

CNN aseguró que “Chávez hizo de las nacionalizaciones una marca registrada de su gestión. Desde que asumió el poder en 1999, ordenó la adquisición forzosa de grandes empresas petroleras, eléctricas, siderúrgicas, bancos y telefónicas, así como de pequeñas industrias productoras de envases, sanitarios y tuberías”.

Pero no pueden ocultar la otra cara de la moneda. “Con un Producto Interno Bruto (PIB) que creció 5,6% en 2012, de acuerdo con datos del Banco Central de Venezuela, el país mantuvo la senda de expansión por 22 trimestres consecutivos, sólo interrumpido en 2009 y 2010 por la crisis mundial”.

Los críticos hacen énfasis en que el hilo conductor de la política para abatir la inflación, diseñada por el gobierno venezolano “ha sido una única: fijar el tipo de cambio para abaratar las importaciones a costa de la destrucción del aparato productivo interno”. En el 2003, tras un paro petrolero de dos meses que intentaba derrocarlo y golpeó las finanzas del país, Chávez impuso un control de divisas que, dijo, había llegado “para quedarse”.

La deuda neta del gobierno aumentaría a 19% y 22% del PIB en 2012 y 2013, respectivamente, usando el tipo de cambio oficial. La calificadora de valores Fitch estimó, luego de las pasada elecciones de octubre, que el gobierno enfrentaba el desafío de ajustar su política cambiaria y enfrentar un amenazante déficit fiscal, de aproximadamente 3,8% del PIB en 2012 y 2013 y ligeramente inferior al 4% en 2011.

Efectivamente, el 8 de febrero pasado el gobierno devaluó un 32% el bolívar, que pasó a valer, de los 4,3 vigentes desde 2011, a 6,3 por dólar.

Argumentos sobre el desempeño de la economía venezolana se pueden encontrar en páginas de internet, con la opinión de los ya mencionados Vicenç Navarro y Mark Weisbrot, y de Moisés Naím, “uno de los arquitectos de las políticas de austeridad en el gobierno de Carlos Andrés Pérez durante el periodo 1989-1990, cuando, siendo ministro de Industria en 1989, ocurrió el ‘Caracazo’”.

Moisés Naím “ha estado promoviendo el punto de vista, también transmitido por el gobierno federal de Estados Unidos, de que el gobierno Chávez ha llevado a Venezuela al desastre, creando un déficit público que, según él, representa el 20% del PIB; estableciendo un sector público hipertrofiado que ha ahogado a la economía venezolana; ha generado una deuda pública que es diez veces superior a la que existía en 2003; ha creado un sistema bancario que está colapsándose; y una industria petrolífera nacionalizada (que es la mayor fuente de ingresos al Estado) que está en claro declive, y un largo listado de “calamidades”, afirmó Navarro.

Veamos los datos, señaló Navarro. El déficit público de Venezuela representa, según el Fondo Monetario Internacional, “no el 20% del PIB, sino el 7,4%. En cuanto a la supuesta hipertrofia de la deuda pública en Venezuela, ésta representa el 51,3% del PIB, un porcentaje que es menor que el promedio de deuda pública de la Unión Europea (82,5% del PIB), y menor del objetivo al cual aspira la UE (el 60% del PIB). En cuanto al colapso de la industria petrolera, la cota de producción de petróleo es la que los países productores de petróleo, la OPEC, han acordado. Y su disminución en las exportaciones de petróleo a EEUU responde a una decisión política del gobierno Chávez que intenta diversificar sus exportaciones y no centrarlas en un número reducido de países. Tal reducción en las exportaciones a EUU no tiene nada que ver con ningún colapso”.

Semejante manipulación y falsedad –agregó– “aparece también cuando Moisés Naím habla de la hipertrofia del sector público. En realidad, y tal como muestra Mark Weisbrot (del cual extraigo esta información), el porcentaje de empleo público en Venezuela es aproximadamente un 18,4% de la población empleada, inferior al existente en Francia, Finlandia, Dinamarca, Suecia y Noruega”.

Weisbrot se refiere a la elevada inflación venezolana, pero recuerda que el gobierno Chávez ha podido reducirla del 28,2% al 18%, sin reducir el gasto público social. Por el contrario, durante los últimos diez años, el gobierno ha aumentado tal gasto un 60%”.

La pobreza ha pasado a ser de un 71% de la población en 1996 a un 21% en 2010, siendo especialmente acentuada la reducción en la pobreza extrema, que pasó de ser un 40% en 1996 a un 7,3% en 2010.




Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Friday, March 08, 2013

50 verdades sobre Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana



Chávez. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.
El presidente Hugo Chávez, quien falleció el 5 de marzo de 2013 de un cáncer a los 58 años, marcó para siempre la historia de Venezuela y de América Latina.
1. Jamás en la historia de América Latina, un líder político alcanzó una legitimidad democrática tan incontestable. Desde su llegada al poder en 1999, hubo 16 elecciones en Venezuela. Hugo Chávez ganó 15, de las cuales la última el 7 de octubre de 2012. Siempre derrotó a sus rivales con una diferencia de 10 a 20 puntos.
2. Todas las instancias internacionales, desde la Unión Europea hasta la Organización de Estados Americanos, pasado por la Unión de Naciones Suramericanas y el Centro Carter, se mostraron unánimes al reconocer la transparencia de los escrutinios.
3. James Carter, antiguo presidente de Estados Unidos, incluso declaró que el sistema electoral de Venezuela era “el mejor de mundo”.
4. La universalización del acceso a la educación instaurada en 1998 tuvo resultados excepcionales. Cerca de 1,5 millones de venezolanos aprendieron a leer y escribir gracias a la campaña de alfabetización denominada Misión Robinson I.
5. En diciembre de 2005, la UNESCO decretó que se había erradicado el analfabetismo en Venezuela.
6. El número de niños escolarizados pasó de 6 millones en 1998 a 13 millones en 2011 y la tasa de escolarización es ahora de 93,2%.
7. La Misión Robinson II se lanzó para llevar al conjunto de la población a alcanzar el nivel secundario. Así, la tasa de escolarización en la enseñanza secundaria pasó de un 53,6% en 2000 a un 73,3% en 2011.
8. las Misiones Ribas y Sucre permitieron a decenas de miles de jóvenes adultos emprender estudios universitarios. Así, el número de estudiantes pasó de 895.000 en 2000 a 2,3 millones en 2011, con la creación de nuevas universidades.
9. Con respecto a la salud, se creó el Sistema Nacional Público para garantizar el acceso gratuito a la atención médica a todos los venezolanos. Entre 2005 y 2012 se crearon 7.873 centros médicos en Venezuela.
10. El número de médicos pasó de 20 por 100.000 habitantes en 1999 a 80 por 100.000 en 2010, o sea un aumento del 400%.
11. La Misión Barrio Adentro I permitió realizar 534 millones de consultas médicas. Cerca de 17 millones de personas pudieron ser atendidas, mientras que en 1998, menos de 3 millones de vidas tenían acceso regular a la salud. Se salvaron 1,7 millones de vidas entre 2003 y 2011.
12. La tasa de mortalidad infantil pasó de un 19,1 por mil en 1999 a un 10 por mil en 2012, o sea una reducción de un 49%.
13. La esperanza de vida pasó de 72,2 años en 1999 a 74,3 años en 2011.
14. Gracias a la Operación Milagro lanzada en 2004, 1,5 millones de venezolanos víctimas de cataratas u otras enfermedades oculares, recobraron la vista.
15. De 1999 a 2011, la tasa de pobreza pasó de un 42,8% a un 26,5% y la tasa de extrema pobreza de un 16,6% en 1999 à un 7% en 2011.
16. En la clasificación del Índice de Desarrollo Humano (IDH) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Venezuela pasó del puesto 83 en el año 2000 (0,656) al puesto 73 en 2011 (0,735), y entró en la categoría de las naciones con el IDH elevado.
17. El coeficiente GINI, que permite calcular la desigualdad en un país, pasó de 0,46 en 1999 a 0,39 en 2011.
18. Según el PNUD, Venezuela ostenta el coeficiente GINI más bajo de América Latina, es el país de la región donde hay menos desigualdad.
19. La tasa de desnutrición infantil se redujo en un 40% desde 1999.
20. En 1999, el 82% de la población tenía acceso al agua potable. Ahora es un 95%.
21. Durante la presidencia de Chávez, los gastos sociales aumentaron en un 60,6%.
22. Antes de 1999, sólo 387.00 ancianos recibían una pensión. Ahora son 2,1 millones.
23. Desde 1999, se construyeron 700.00 viviendas en Venezuela.
24. Desde 1999, el gobierno entregó más de un millón de hectáreas de tierras a los pueblos aborígenes del país.
25. La reforma agraria permitió a decenas de miles de agricultores ser dueños de sus tierras. En total, se distribuyeron más de 3 millones de hectáreas.
26. En 1999, Venezuela producía el 51% de los alimentos que consumía. En 2012, la producción es de un 71%, mientras que el consumo de alimentos aumentó en un 81% desde 1999. Si el consumo de 2012 fuera similar al de 1999, Venezuela producirían el 140% de los alimentos consumidos a nivel nacional.
27. Desde 1999, la tasa de calorías que consumen los venezolanos aumentó en un 50% gracias a la Misión Alimentación que creó una cadena de distribución de 22.000 almacenes de alimentos (MERCAL, Casas de Alimentación, Red PDVAL), donde se subvencionan los productos a la altura de un 30%. El consumo de carne aumentó en un 75% desde 1999.
28. Cinco millones de niños reciben ahora alimentación gratuita a través del Programa de Alimentación Escolar. Eran 250.000 en 1999.
29. La tasa de desnutrición pasó de un 21% en 1998 a menos del 3% en 2012.
30. Según la FAO, Venezuela es el país de América Latina y del Caribe más avanzado en la erradicación del hambre.
31. La nacionalización de la empresa petrolera PDVSA en 2003 permitió a Venezuela recuperar su soberanía energética.
32. La nacionalización de los sectores eléctricos y de telecomunicación (CANTV y Electricidad de Caracas) permitió poner término a situaciones de monopolio y universalizar el acceso a estos servicios.
33. Desde 1999, se crearon más de 50.000 cooperativas en todos los sectores de la economía.
34. La tasa de desempleo pasó de un 15,2% en 1998 a un 6,4% en 2012, con la creación de más de 4 millones de empleos.
35. El salario mínimo pasó de 100 bolívares (16 dólares) en 1998 a 247,52 bolívares (330 dólares) en 2012, o sea, un aumento de más del 2.000%. Se trata del salario mínimo más elevado de América Latina.
36. En 1999, el 65% de la población activa cobraba el salario mínimo. En 2012 sólo el 21,1% de los trabajadores disponen de este nivel salarial.
37. Los adultos de cierta edad que nunca trabajaron disponen de un ingreso de protección equivalente al 60% del salario mínimo.
38. Las mujeres desprotegidas así como las personas discapacitadas reciben una ayuda equivalente al 80% del salario mínimo.
39. El horario laboral se redujo a 6 horas diarias y a 36 horas semanales sin disminución del salario.
40. La deuda pública pasó de un 45% del PIB en 1998 al 20% en 2011. Venezuela se retiró del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial rembolsando con anticipación todas sus deudas.
41. En 2012, la tasa de crecimiento de Venezuela fue del 5,5%, una de las más elevadas del mundo.
42. El PIB por habitante pasó de 4.100 dólares en 1999 a 10.810 dólares en 2011.
43. Según el informe anual World Happiness de 2012, Venezuela es el segundo país más feliz de América Latina, detrás de Costa Rica, y el decimonoveno a nivel mundial, delante de Alemania o España.
44. Venezuela ofrece un apoyo directo al continente americano más importante que Estados Unidos. En 2007, Chávez dedicó más de 8.800 millones de dólares a donaciones, financiaciones y ayuda energética contra sólo 3.000 millones de la administración Bush.
45. Por primera vez en su historia, Venezuela dispone de sus propios satélites (Bolívar y Miranda) y es ahora soberana en el campo de la tecnología espacial. Hay Internet y telecomunicaciones en todo el territorio.
46. La creación de Petrocaribe en 2005 permite a 18 países de América Latina y del Caribe, o sea 90 millones de personas, adquirir petróleo subvencionado a la altura del 40% al 60%, y asegurar su abastecimiento energético.
47. Venezuela brinda también ayuda a las comunidades desfavorecidas de Estados Unidos proporcionándoles combustible con tarifas subvencionadas.
48. La creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América (ALBA) en 2004 entre Cuba y Venezuela asentó las bases de una alianza integradora basada en la cooperación y la reciprocidad, que agrupa a 8 países miembros, y que ubica al ser humano en el centro del proyecto de sociedad, con el objetivo de luchar contra la pobreza y la exclusión social.
49. Hugo Chávez está en el origen de la creación en 2011 de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que agrupa por primera vez las 33 naciones de la región, que se emancipan así de la tutela de Estados Unidos y de Canadá.
50. Hugo Chávez desempeño un papel clave en el proceso de paz en Colombia. Según el presidente Juan Manuel Santos, “si avanzamos en un proyecto sólido de paz, con progresos claros y concretos, progresos jamás alcanzados antes con las FARC, es también gracias a la dedicación y al compromiso de Chávez y del gobierno de Venezuela”.
(Tomado de Opera Mundi)

En fotos, extraordinario homenaje del pueblo de Venezuela a su líder Hugo Chávez.



Foto Prensa Presidencia
Foto Prensa Presidencial

Más de dos millones de venezolanos se desplazaron para dar su último adiós al presidente Hugo Chávez en su capilla ardiente, aguardando en fila hasta nueve horas este jueves, mientras siguen llegando los 33 jefes de Estado y de gobierno esperados para el funeral del viernes.
Vestido impecablemente de traje verde olivo y corbata negra, coronado con su emblemática boina roja, Chávez, con el rostro sereno y el rigor de la muerte, yace en un ataúd de madera semi-abierto, instalado en la Academia Militar, en Caracas.
“No me quiero ir de aquí, aunque me ponga enfermo de tanto esperar para verlo”, dice a la AFP Pedro Yánez, trabajador de la alcaldía sureña de Ciudad Piar, que dejó a su esposa y tres hijos en casa para viajar a Caracas.
El gobierno pidió comprensión porque no todos podrán acceder a la capilla ardiente, abierta de forma ininterrumpida desde el miércoles en la noche.
“Muy impresionado al verle, me vinieron todos los recuerdos de lo que hemos hecho juntos a lo largo de 14 años gracias a él”, explica Chanel Arroyo, de 34 años, conductor.
(Con información de AFP)
Foto Prensa Presidencial
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Foto AFP
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Foto AFP
Foto AFP

Caribbean Leaders Head to Venezuela for Chavez Funeral.

American media is HORRIFIED!!! 53 Heads of States or Heads of Governments have landed in Caracas. 

In Haiti, radio stations have been urged to follow traditional Haitian mourning practices.... no happy or loud music. Close love/ affinity between Haiti and Venezuela for more than 200 years.


March 8, 2013 | 8:48 am  
Caribbean Leaders Head to Venezuela for Chavez Funeral

By the Caribbean Journal staff
Above: Haiti President Michel Martelly and Prime Minister Laurent Lamothe (centre) (Photo: OP Haiti)
A number of Caribbean leaders have arrived in Venezuela for the funeral of former President Hugo Chavez, who died Tuesday.

Trinidad and Tobago Prime Minister Kamla Persad-Bissessar arrived in Caracas Thursday night, as did Haiti President Michel Martelly, Prime Minister Laurent Lamothe and Foreign Minister Pierre Richard Casimir.

St Kitts and Nevis Prime Minister Dr Denzil Douglas is also leading a delegation to the funeral.
A host of Caribbean countries are currently observing national periods of mourning for Chavez, who supported much of the region with his PetroCaribe programme, which provided oil at concessionary rates through 17 to 25-year financing agreements.

PetroCaribe also established a fund for development projects in the Caribbean.

Cuba’s Raul Castro, Venezuela’s closest ally in the region, also came to Caracas to pay tribute to Chavez, whose funeral is Friday.

Thursday, March 07, 2013

Latin America After Chavez By LUIZ INACIO LULA da SILVA


Latin America After Chávez


By LUIZ INÁCIO LULA da SILVA


SÃO PAULO, Brazil
HISTORY will affirm, justifiably, the role Hugo Chávez played in the integration of Latin America, and the significance of his 14-year presidency to the poor people of Venezuela, where he died on Tuesday after a long struggle with cancer.
However, before history is allowed to dictate our interpretation of the past, we must first have a clear understanding of Mr. Chávez’s significance, in both the domestic and international political contexts. Only then can the leaders and peoples of South America, arguably the world’s most dynamic continent today, clearly define the tasks ahead of us so that we might consolidate the advances toward international unity achieved in the past decade. Those tasks have gained new importance now that we are without the help of Mr. Chávez’s boundless energy; his deep belief in the potential for the integration of the nations of Latin America; and his commitment to the social transformations needed to ameliorate the misery of his people.
Mr. Chávez’s social campaigns, especially in the areas of public health, housing and education, succeeded in improving the standard of living of tens of millions of Venezuelans.
One need not agree with everything Mr. Chávez said or did. There is no denying that he was a controversial, often polarizing, figure, one who never fled from debate and for whom no topic was taboo. I must admit I often felt that it would have been more prudent for Mr. Chávez not to have said all that he did. But this was a personal characteristic of his that should not, even from afar, discredit his qualities.
One might also disagree with Mr. Chávez’s ideology, and a political style that his critics viewed as autocratic. He did not make easy political choices and he never wavered in his decisions.
However, no remotely honest person, not even his fiercest opponent, can deny the level of camaraderie, of trust and even of love that Mr. Chávez felt for the poor of Venezuela and for the cause of Latin American integration. Of the many power brokers and political leaders I have met in my life, few have believed so much in the unity of our continent and its diverse peoples — indigenous Indians, descendants of Europeans and Africans, recent immigrants — as he did.
Mr. Chávez was instrumental in the 2008 treaty that established the Union of South American Nations, a 12-member intergovernmental organization that might someday move the continent toward the model of the European Union. In 2010, the Community of Latin American and Caribbean States leapt from theory to practice, providing a political forum alongside the Organization of American States. (It does not include the United States and Canada, as the O.A.S. does.) The Bank of the South, a new lending institution, independent of the World Bank and the Inter-American Development Bank, also would not have been possible without Mr. Chávez’s leadership. Finally, he was vitally interested in fostering closer Latin American ties with Africa and the Arab world.
If a public figure dies without leaving ideas, his legacy and his spirit come to an end as well. This was not the case for Mr. Chávez, a strong, dynamic and unforgettable figure whose ideas will be discussed for decades in universities, labor unions, political parties and anyplace where people are concerned with social justice, the alleviation of misery and the fairer distribution of power among the peoples of the world. Perhaps his ideas will come to inspire young people in the future, much as the life of Simón Bolívar, the great liberator of Latin America, inspired Mr. Chávez himself.
Mr. Chávez’s legacy in the realm of ideas will need further work if they are to become a reality in the messy world of politics, where ideas are debated and contested. A world without him will require other leaders to display the effort and force of will he did, so that his dreams will not be remembered only on paper.
To maintain his legacy, Mr. Chávez’s sympathizers in Venezuela have much work ahead of them to construct and strengthen democratic institutions. They will have to help make the political system more organic and transparent; to make political participation more accessible; to enhance dialogue with opposition parties; and to strengthen unions and civil society groups. Venezuelan unity, and the survival of Mr. Chávez’s hard-won achievements, will require this.
It is without a doubt the aspiration of all Venezuelans — whether aligned with or opposed to Mr. Chávez, whether soldier or civilian, Catholic or evangelical, rich or poor — to realize the potential of a nation as promising as theirs. Only peace and democracy can make those aspirations a reality.
The multilateral institutions Mr. Chávez helped create will also help ensure the consecration of South American unity. He will no longer be present at South American summit meetings, but his ideals, and the Venezuelan government, will continue to be represented. Democratic camaraderie among the leaders of Latin America and the Caribbean is the best guarantee of the political, economic, social and cultural unity that our peoples want and need.
In moving toward unity, we are at a point of no return. But however steadfast we are, we must be even more so in negotiating our nations’ participation in international forums like the United Nations, the International Monetary Fund and the World Bank. These institutions, born from the ashes of World War II, have not been sufficiently responsive to the realities of today’s multipolar world.
Charismatic and idiosyncratic, capable of building friendships, communicating to the masses as few other leaders ever have, Mr. Chávez will be missed. I will always cherish the friendship and partnership that, during the eight years in which we worked together as presidents, produced such benefits for Brazil and for Venezuela and our peoples.

Luiz Inácio Lula da Silva, the president of Brazil from 2003 through 2010, is the honorary president of the Instituto Lula, which focuses on Brazil’s relations with Africa. This essay was translated by Benjamin Legg and Robert M. Sarwark from the Portuguese.


Lo que Barack Obama debe saber sobre Chávez


Lo que Barack Obama debe saber sobre Chávez

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La muerte del presidente venezolano Hugo Chávez ha concitado profundas muestras de dolor en su pueblo, líderes de muchos países y de las más diversas posiciones ideológicas han expresado su conmoción por el desenlace fatal  de su salud luego de un largo batallar contra la enfermedad.
En América Latina todos han señalado admiración y respeto hacia el líder bolivariano. Alguien tan alejado de compartir sus ideas, como el presidente chileno Sebastián Piñera, expresó: “Sin duda que teníamos diferencias, pero siempre supe apreciar la fuerza y el compromiso con la que el presidente Chávez luchaba por sus ideas. Quiero decir que él fue un hombre profundamente comprometido con la integración deAmérica Latina”.
La prensa que mintió sistemáticamente sobre él, su obra y su país, y que trató de convertir su salud en materia para la desestabilización de Venezuela, no ha tenido la decencia de detenerse ante su muerte para ofender su memoria, insultar sus políticas y sobre todo fomentar la división y confusión entre el pueblo venezolano y sus líderes.
¿Por qué?
Basta mirar catorce años atrás, cuando el 2 de febrero de 1999 tomó posesión como Presidente de Venezuela, para comprenderlo. Un pueblo desencantado con los políticos tradicionales, mil veces engañado, empobrecido en un país riquísimo, lo había elegido para cambiar su suerte. Chávez cambió el destino de millones de venezolanos, no con políticas “populistas”, como gusta decir la prensa internacional, sino con transformaciones sociales profundas. Soluciones para el acceso de todos a servicios básicos como la salud, la educación, la alimentación y la vivienda, base de un “estado de bienestar” que ahora mismo es barrido en Europa, fueron implementadas por él en la tierra de Bolívar. Sus triunfos elección tras elección, derrotando la alianza de los medios de comunicación, la oligarquía nacional que lucraba con la riqueza petrolera -ahora al servicio de las mayorías- y el gobierno de Estados Unidos, prueban que empoderó a las bases sociales del proceso que encabezó más allá de las coyunturas. Será muy difícil arrebatar a los pobres de Venezuela lo que él les demostró que les pertenece.
Cuando llegó al poder, Estados Unidos seducía a los líderes latinoamericanos con el ALCA, un proyecto de anexión económica que él descarriló para siempre. En el orden internacional, el líder bolivariano convirtió a Venezuela en el motor de la integración latinoamericana, pospuesta durante siglos, junto a Fidel fundó laAlianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA), fue decisivo en la creación de laComunidad de Estados de Latinoamérica (CELAC) y de la UNASUR, además de refundar la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Su papel en la Cumbre de Copenhague sobre Cambio Climático fue decisivo para evitar la imposición desde el Norte de una rendición de los gobiernos delTercer Mundo en este tema que sería catastrófica para el futuro de la humanidad.
Chávez dio voz a los pueblos en cuanto foro internacional  intervino, como Fidel, convirtió en derechos para muchos en el mundo lo que quedaba en promesas siempre incumplidas, por eso es tan querido y, a la vez, tan odiado. Por eso el gobierno de Estados Unidos ha hecho lo indecible por derrocarlo, como demuestran los documentos recientemente revelados por Wikileaks.
“A medida que Venezuela inicia un nuevo capítulo de su historia, Estados Unidos permanece comprometido con políticas que promueven los principios democráticos, el imperio de la ley y el respeto por los derechos humanos”, ha dicho el presidente estadounidense Barack Obama a propósito del fallecimiento del líder venezolano, ignorando que el “nuevo capítulo” lo inició Chávez cuando el 4 de febrero de 1992 insurreccionó contra las oligarquías que Washington impuso al frente de nuestros países. El jefe de losasesinatos con drones, el mantenedor del antidemocrático bloqueo a Cuba, el violador  de leyes que mantuvo años en prisión sin juicio a Bradley Manning, debería saber que la historia no volverá atrás. En Latinoamérica, en gran medida gracias a lo que hizo Hugo Chávez, ya no importa tanto lo que en Washington se diga.
(Tomado de La pupila insomne)